Continuando con la parte de bioquímica que estamos estudiando en clase...
Se llama fermentación a un proceso de oxidación incompleta, que no requiere de oxígeno para tener lugar, y que arroja una sustancia orgánica como resultado. Es un proceso de tipo catabólico, es decir, de transformación de moléculas complejas a moléculas sencillas y generación de energía química en forma de ATP (Adenosín Trifosfato).
La fermentación consiste en un proceso de glucólisis (ruptura de la molécula de glucosa) que produce piruvato (ácido pirúvico) y que al carecer de oxígeno como receptor de los electrones sobrantes del NADH (nicotin adenin dincleótido) producido, emplea para ello una sustancia orgánica que deberá reducirse para así reoxidar el NADH a NAD+, obteniendo finalmente un derivado del sustrato inicial que se oxida. Dependiendo de dicha sustancia final, habrá diversos tipos de fermentación.
Este proceso fue descubierto por el químico francés Louis Pasteur, quien la calificó como “La vida sin aire”, ya que puede ser llevado a cabo en ausencia de oxígeno por microorganismos como las bacterias, levaduras, o algunos metazoos y protistas. En este proceso, entonces, no intervienen ni las mitocondrias ni las estructuras vinculadas al proceso de respiración celular.
De acuerdo a la sustancia obtenida al final del proceso de fermentación, podemos clasificarlo en los siguientes tipos, entre otros:
- Fermentación alcohólica. Llevada a cabo por las levaduras principalmente, produce a partir de ciertos azúcares una cantidad de alcohol etanol, dióxido de carbono y ATP. Este es el proceso empleado para producir las bebidas alcohólicas.
- Fermentación acética. Propia de las bacterias del género Acetobacter, transforma el alcohol etílico en ácido acético, o sea, el alcohol en vinagre. Es, no obstante, un proceso aeróbico, por lo que puede darse en los vinos expuestos al aire.
- Fermentación láctica. Consiste en una oxidación parcial de la glucosa, llevada a cabo por bacterias lácticas o por las células musculares animales (cuando se quedan sin oxígeno para respirar). Este proceso genera ATP pero subproduce ácido láctico, lo cual produce al acumularse, la sensación dolorosa de fatiga muscular.
¿Dónde podemos ver este proceso?
Las frutas frescas, como por ejemplo las manzanas, contienen todos los ingredientes
para un proceso de fermentación: levadura, azúcar y otros carbohidratos, y agua.
Cuando la fruta carece de oxígeno, las enzimas en la levadura producen alcohol
etílico, y si se suministra un exceso de oxígeno también se puede producir vinagre.
Procedimiento
Cortar las manzanas, con su cáscara, en pedazos pequeños.
Usar el mortero (o la licuadora) para triturar los pedazos.
Colocar los pedazos en el colador y presiona hasta que se obtenga todo el jugo.
Añadir el jugo de manzana al frasco hasta unos 4 cm de la tapa.
Disponer el frasco con el tapón, el tubo de vidrio y la manguera plástica como se
muestra en la ilustración.
Deja en reposo durante 2-3 días.
¿Qué ha pasado?
El azúcar en la manzana reacciona para producir alcohol:
C6H12O6 (ac) → 2 C2H5OH (l) + 2 CO2 (g)
¡Espero que os haya gustado y hayáis aprendido un poco más del proceso de fermentación que estamos viendo en clase!










